La cirugía refractiva se está volviendo cada vez más habitual entre miopes por su alto grado de eficiencia y seguridad. Se estima que un porcentaje muy alto de las personas que se someten a una cirugía refractiva corrigen su problema de miopía. ¿En qué consiste este método y cuantos tipos de cirugía refractiva existen? Sigue leyendo y te lo contamos.

Qué es Cirugía Refractiva

La cirugía refractiva, también llamada cirugía de miopía, es el conjunto de técnicas quirúrgicas que se utilizan para eliminar, o minimizar en la medida de lo posible, los defectos refractivos oculares (miopía, hipermetropía y astigmatismo). Todas ellas se basan en moldear la córnea reduciendo el número de dioptrías; el método más empleado para tallar la córnea es el láser.

La operación suele dar buenos resultados, pero en algunos casos, puede necesitarse una segunda cirugía para corregir definitivamente el problema. Además, no todos los miopes son buenos candidatos para la cirugía. Los requisitos son:

  • Tener al menos un grado de miopía
  • Tener más de dieciocho años
  • Que sus dioptrías se hayan estabilizado, pues si se se opera con las dioptrías aun creciendo, la intervención es inútil.

En algunos casos no se recomienda que se haga la cirugía, como pacientes que tienen la queratocono, glaucoma o inflamación en los ojos.

Tipos de cirugía refractiva

En la década de los 40, surgieron las primeras técnicas quirúrgicas para corregir la miopía. Desde entonces las técnicas se fueron perfeccionando. Entre todas ellas las más destacadas han sido la queratotomía radial, queratotomía fotorrefrativa y LASIK.

Queratotomía radial

La primera intervención fue la queratotomía radial. Esta cirugía consistía en hacer cortes circulares (radiales) en las áreas laterales de la córnea. Se hace así para evitar tocar la parte central de la córnea, que es la responsable de la mayor parte de nuestra visión. Estos cortes se hacían con un bisturí con punta de diamante, para garantizar cortes sin desgaste de la córnea. Este tipo de tratamiento sólo puede corregir bajos grados de astigmatismo y miopía. Es una práctica que en la actualidad ha sido abandonada con la llegada de las cirugías hechas con láser, mucho más seguras, precisas y eficaces.

Queratotomía fotorrefractiva

El segundo tipo de cirugía es la queratotomía fotorrefractiva, generalmente llamada de PRK. Fue el primer tipo de cirugía láser. La PRK se caracteriza por usar un láser para eliminar la parte exterior de la córnea. Es algo así como un raspado de la córnea y dura de tres a cinco minutos. La cirugía puede causar dolor, visión borrosa y molestias en el ojo. Estos efectos secundarios pueden durar hasta la cicatrización del epitelio corneal (aproximadamente una semana). Con seis meses, la visión vuelve a la normalidad.

La principal ventaja del láser es que puede actuar en un área muy pequeña, con mucha precisión.

LASIK

El tercer tipo de cirugía, llamada LASIK (Laser-Assisted in Situ Keratomileusis) también utiliza el láser y copia casi la misma técnica del PRK. En la actualidad es la más usada por los oftalmólogos por su alto grado de precisión y seguridad. Comenzó en los años noventa y desde entonces se ha convertido en la mejor forma para corregir la miopía.

El procedimiento es el siguiente: después de anestesiar el ojo del paciente con un colirio especial, se retira una pequeña capa de la córnea, como una «tapa», para la aplicación del láser. Con esa tapa levantada se usa el láser para moldear la córnea.  El láser es del mismo tipo utilizado por la técnica de PRK. El láser no causa calor, sino que transforma las células de la córnea en gas carbónico y agua. Cuando se termina con el láser, se vuelve a colocar la capa de córnea retirada.

La operación tiene una duración media de ocho a diez minutos. Existen cuidados postoperatorios determinantes para el éxito de la cirugía. Algunos son esenciales, como el uso de gafas de sol, evitar rascar los ojos, evitar las piscinas, no beber alcohol, evitar el humo, y el polvo y evitar ejercicios durante los primeros días.

Los problemas postoperatorios de la cirugía de miopía más comunes son: hipocorrección, hipercorrección y cicatrización anormal. La hipocorrección es cuando no se han podido corregir todas las dioptrías y se necesita una segunda cirugía. Hipercorrección es cuando, después de la cirugía de dejar de ser miope y convertirse en hipermétrope. La cicatrización anormal es cuando la córnea se opaca y se pierde la visión. Aunque como decimos, en la mayoría de los casos el procedimiento es seguro y da buenos resultados.

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