En algunas ocasiones, el cristalino del ojo se vuelve opaco. A este problema oftalmológico se le conoce comunmente como “cataratas”. Cuando esto sucede, la mejor opción es someterse a una operación de cataratas.

Esta operación es un procedimiento mediante el cual se intenta extraer ese cristalino que se ha vuelto de color más oscuro. De forma sencilla y ambulatoria (el paciente no necesita quedarse ingresado en el hospital), se recupera una gran parte de la visión en unos pocos minutos.

 

Cómo es la operación de cataratas

El oftalmólogo utiliza anestesia local para adormecer el ojo y así evitar el dolor. Normalmente se utilizan gotas que van directamente al ojo, y en algunas ocasiones alguna inyección. No es nada doloroso si así lo piensas, por lo que no debes preocuparte nada.

El cirujano realizará un pequeño corte en el ojo, y es por ahí por donde extraerá las cataratas. Este procedimiento es muy sencillo, pero se necesita de material altamente especializado para llevarlo a cabo.

Una vez extraídas las cataratas, se introducirá un cristalino artificial (lente intraocular). Después sellará la sutura y la operación de cataratas habrá terminado.

Recuperación

Cuando termines con la operación, te llevarán a una sala donde tendrás que esperar por un tiempo. Simplemente debes descansar, y el médico pasará al poco tiempo para ver cómo evolucionas.

Si todo esta correcto, te dará el alta y podrás marcharte a casa sin mayores complicaciones.

Por norma general, la operación de cataratas es algo muy seguro y que no conlleva mayores riesgos, por eso es una operación que se realiza mucho, ya que en unos pocos minutos la calidad de visión del paciente se verá incrementada notablemente.

Consejos para el post operatorio

El médico aconsejará todas aquellas cosas que deberá realizar para la correcta recuperación.

Entre las más comunes, podemos citar:

  • Utilizar gafas oscuras. Esto se recomienda ya que el ojo puede estar especialmente sensible a la luz solar, así pues es importante utilizar estas gafas para no sentirse especialmente molesto.
  • Hay que llevar cuidado en no tocarse ni frotar el ojo operado. Debemos ser pacientes y, si nos pica, intentar rascarnos con pequeños movimientos suaves.
  • Procurar todar la medicación que el médico nos aconseje.

Por norma general, la recuperación es muy rápida, menor a dos semanas, y la mayoría de pacientes agradecen enormemente el haberse operado de cataratas, ya que su visión mejora notablemente.

Es aconsejable pedir cita con tu oculista para que vuelva a graduar las gafas que estabas utilizando (si es que las llevabas).